10.11.11

Arquitectura Vernácula en Ademuz [HIS 01]

Fachada de lajas de piedra y enlucido de yeso
Recientemente parte del equipo Arquifobia ha realizado una visita a la zona del Rincón de Ademuz, una región de Valencia sumamente desconocida a nivel arquitectónico. Nuestra intención es dar a conocer parte de la cultura constructiva del lugar.

Su arquitectura vernácula tiene unas características propias, debido a su aislamiento geográfico, y sus condiciones climáticas.
Estos condicionantes han permitido que su arquitectura tradicional y las técnicas constructivas utilizadas desde siempre hayan conseguido perdurar hasta nuestros días. 

La edificación se basa en la utilización de la piedra, bien en forma de mampuestos o en
forma de lajas, según la disponibilidad de material en el lugar; de esta manera, encontramos construcciones tanto realizadas a hueso, sin ningún tipo de conglomerante, como muros de piedra unidas con mortero de yeso, y enlucidos con este mismo material. El yeso se producía en el lugar, y todavía es fácil descubrir por los pueblos de Ademuz eras con hornos y muelas para machacar la piedra y cocer el yeso.


Una de las técnicas más peculiares del lugar es la construcción con lajas de piedra, como se ha mencionado. Esta técnica consiste en la disposición de
tableros con una capa de yeso, a la cual se van adhiriendo las lajas, de esta forma se consigue un enlucido exterior y un muro que puede no superar los 10 cms de espesor. Posteriormente, se podía enlucir también la parte interna del muro. Como es de suponer, estos muros no tenían función estructural, por lo que era necesario construir previamente pilares (en algunos casos también de yeso), y a continuación se realizaba el cerramiento que hemos descrito. Es un método que hoy en día puede parecer bastante moderno, y que recuerda al sistema Domino.

Para comprender la importancia que el yeso ha tenido en esta región, basta decir que, los revoltones de los forjados que en las zonas más próximas a Valencia incorporaban cerámica, en la zona de Ademuz únicamente se construyen con yeso. Se disponía un entablado curvo, a modo de cimbra entre las viguetas (que solían ser troncos de madera), y se rellenaba con yeso hasta llegar al nivel de la vigueta. De esta forma se conseguía un forjado que trabajaba conjuntamente, además de ser muy rápido de ejecutar por el corto tiempo de fraguado de este material.

Las cubiertas solían realizarse con cañizo seco, fácil de encontrar en las riveras del río Turia, que cruza la comarca. Éste se disponía sobre las viguetas, se ataba con cuerdas de esparto y formaba retículas, que posteriormente se recubrían con yeso, a las que adherían las tejas.

La visita nos agradó y sorprendió al mismo tiempo, consiguió aportarnos conocimientos sobre unas técnicas históricas hasta ahora desconocidas por nosotros, y lo que es más importante, nos ha despertado el interés por una arquitectura, la vernácula, que pese a pasar bastante desapercibida, siempre se puede aprender de ella, y aplicar estos conocimientos en la arquitectura contemporánea.  Os animamos a pasar un día por la zona, disfrutando tanto de su arquitectura como de su naturaleza y tradiciones arraigadas; además de invitaros a aportarnos vuestros propios conocimientos sobre la arquitectura de vuestras regiones.


Inés Martínez + Paula Porta

Lavadero en aldea de Sesga
Interior vivienda. Cubierta de cañizo
Horno y almacén de cocción de tejas
Aldea de Sesga. Muela en primer plano














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