2.11.08

Santiago Cirugeda

Si alguna vez nos planteamos la posibilidad de que nuestro ejercicio a la hora de construir o modificar una arquitectura puede entrar en conflicto con lo ordenado, y asumimos la desobediencia civil por motivos de necesidades espaciales, funcionales o intelectuales (necesidad de identidad personal o la defensa de una manera determinada de vivir), podemos hacer dos cosas: acudir a los proyectos dobles ocultos, como me gusta llamarlos, o la ilegalidad absoluta por inexistencia de proyecto ni licencia.


www.recetasurbanas.net

1 comentario:

Siskanovic dijo...

Eh, tío, no aneu a creu-me, però en el Dia del Llibre vaig llegir aquest mateix fragment per a la UPV Tv. Duia el llibre de Cirugeda a la motxila i si llegia algo em donaven un USB. I tenia aquesta cita marcada en el pròleg. Es necessiten molts Cirugedes als ajuntaments...